Nuestros perros y gatos se acaban convirtiendo en un miembro más de la familia y como tal buscamos darles la máxima calidad de vida posible. Cuidar de su salud bucodental es sin duda una pieza clave para su bienestar y, a largo plazo, puede ayudar a prevenir enfermedades mucho más serias. En algunas ocasiones, la ortodoncia resulta ser el tratamiento más adecuado para que la mordida sea correcta y funcional.
Existen soluciones ortodóncicas tanto caninas como felinas. De primeras puede resultar chocante, pero no es una medida que se tome por motivos estéticos, sino que es verdaderamente útil para corregir mal posiciones dentales que puedan tener consecuencias más serias. Además, presenta como ventaja que es menos invasivo que realizar una extracción dental.
La duración del tratamiento es relativamente corta, de unas pocas semanas a un par de meses, a diferencia de en humanos, que la corrección puede implicar años. Este tipo de procedimiento oral debe estar recomendado por un veterinario especialista y debe ser él mismo quien realice la colocación de la ortodoncia.
La ortodoncia, tanto en perros como en gatos, se deriva de la aparición de una serie de problemas visibles como dientes mal posicionados o dificultad para cerrar la boca.