La implementación de técnicas de anestesia locorregional en combinación con anestesia general ha demostrado ser beneficiosa en la práctica quirúrgica, especialmente en la anestesia de animales pequeños. Al administrar anestésicos locales o analgésicos directamente en el área quirúrgica, se bloquean los impulsos nerviosos responsables de transmitir la sensación de dolor, lo que resulta en una desensibilización total o parcial de regiones específicas del cuerpo.
La combinación de anestesia locorregional y anestesia general tiene varios beneficios. En primer lugar, bloquea casi por completo la transmisión y modulación de la nocicepción del dolor, lo que significa que se evita la sensibilización central. Esto proporciona una mayor estabilidad autonómica durante la anestesia y reduce significativamente la depresión del corazón, el sistema respiratorio y el sistema nervioso central, lo que disminuye el riesgo anestésico.