Es fundamental conocer los pilares sobre los que se sustenta el tratamiento de esta patología, ya que su desconocimiento puede traducirse en una reducción en la mejoría de nuestros pacientes y generar una gran frustración en sus cuidadores.
Así pues, el manejo de estos pacientes debe basarse en los siguientes puntos:
• Modular la respuesta inmunológica.
• Reducir la inflamación y eliminar cualquier factor que lo produzca.
• Eliminar la placa bacteriana y tratar las infecciones bacterianas si existen.
• Control del dolor.
En base a los puntos mencionados anteriormente, el manejo de estos pacientes se basa en la combinación de tratamiento quirúrgico y tratamiento médico.
Las expectativas sobre la mejoría sintomatológica y los tiempos necesarios para ello deben ser informados a nuestros pacientes.