La caries es una enfermedad poco frecuente en perros que consiste en una desmineralización y destrucción del tejido dental duro. Estas lesiones se originan fruto de la actividad microbiana sobre los carbohidratos. Los síntomas con los que se manifiesta incluyen dolor, dificultad para masticar y pequeñas manchas de color marrón, aunque es habitual que pasen desapercibidas.
El diagnóstico se realiza mediante la exploración de la cavidad oral y la realización de una radiografía dental que permita valorar cuán profunda es la lesión. Dependiendo de su gravedad el tratamiento consistirá simplemente en eliminar la superficie dañada del diente, aplicación de sellantes para prevenir futuras caries o incluso endodoncia o extracción dental si la caries afecta a la cavidad pulpar.