Los párpados son pliegues mucocutáneos cuya misión principal es la proteger el globo ocular, repartir y producir parte de la lágrima. Entre las principales patologías oculares que afectan a los párpados se incluyen malformaciones congénitas como el entropion, ectropion, distiquias o triquiasis. El entropion puede tener un origen primario o congénito, asociado al exceso de piel, lo que genera el enrrollamiento del párpado hacia el ojo provocando el roce del pelo cutáneo sobre la córnea. Existen razas predispuestas como el Chow-chow, Shar-pei, Bulldog Inglés…
El entropion puede afectar a un ojo (unilateral) o a los dos (bilateral) y puede afectar a una zona concreta del párpado o a toda su extensión, al parpado inferior, superior o a ambos. El entropion secundario o espástico se acompaña de dolor ocular por patologías de la superficie corneal como queratitis, ulceras o enfermedades intraoculares como la uveítis o el glaucoma, entre otras. Otro tipo de entropion secundario puede observarse en animales muy mayores o enfermos que han perdido grasa retrobulbar y presentan enoftalmia.