El mantenimiento de una buena higiene ocular es fundamental para garantizar una salud óptima del ojo. Este órgano cuenta con una protección externa altamente especializada: los párpados.
Los bultos en los párpados aparecen con relativa frecuencia en perros y de forma más esporádica en gatos. Sus causas son muy variadas e incluyen reacciones a picaduras de insectos o al contacto con determinadas plantas, inflamaciones por parásitos, problemas glandulares como el orzuelo o neoplasias.
La aparición de un bulto en el párpado de nuestra mascota no suele ser una urgencia, salvo que cause molestias importantes y provoque rascado, o que tenga origen traumático. En cualquier caso, conviene realizar un control oftalmológico temprano para evitar complicaciones oculares y un crecimiento excesivo del bulto que pueda dificultar su tratamiento.

Si has detectado un bulto en el párpado de tu animal, puede tratarse de:
Aunque las neoplasias suelen ser benignas, pueden causar molestias por roce sobre la córnea y sangrar si el animal las rasca. El tratamiento consiste en retirarlas mediante cirugía y estudiarlas histopatológicamente para determinar su naturaleza y confirmar que la extirpación ha sido completa. Es importante intervenir de forma temprana, antes de que el tumor crezca demasiado y complique la reconstrucción del párpado.
Ante cualquier bulto en el párpado de tu perro o gato, acude al veterinario oftalmólogo para identificar la causa y establecer el plan de tratamiento adecuado. En algunos casos será necesario realizar pruebas complementarias, como citologías o biopsias, para llegar a un diagnóstico preciso.
En IVeM realizamos la exploración y los exámenes complementarios necesarios para diagnosticar y tratar cualquier masa palpebral. Nuestra prioridad es cuidar la visión de tu animal para mantenerlo feliz y saludable.