Diciembre es un mes muy importante para los animales porque el día 10 se celebra el Día Internacional de los Derechos de los Animales. Es una fecha muy simbólica ya que con esta celebración se pretende denunciar la “hipocresía” asociada a la falta de reconocimiento de los derechos fundamentales de los animales, como el derecho a la vida, a la libertad y a un desarrollo feliz y natural.
El propósito de la jornada es fomentar un diálogo público sobre el trato dispensado a los animales y lograr el reconocimiento internacional de sus derechos fundamentales, incluida la prohibición de la explotación. Esto afecta tanto a los animales domésticos como a los salvajes y los de cría.
Gracias a los avances de la sociedad y, en parte, a la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, hemos conseguido grandes logros como la prohibición de ciertos espectáculos con animales, la promulgación de leyes contra el maltrato y el abandono, y el establecimiento de normativas más rigurosas en cuanto al bienestar animal en explotaciones, transportes y mataderos.
Esta declaración promueve el respeto hacia los animales, cuya esencia se resume en preservar sus vidas al satisfacer sus necesidades vitales, evitar sacrificios injustificados y prevenir el maltrato con fines de placer, entretenimiento o investigación. Además, aboga por conservar la libertad de los animales salvajes y cuidar de los animales de compañía sin abandonarlos.
Concienciación de la sociedad
Es muy importante educar a la sociedad respecto a los animales, sobre todo en estas fechas. Ahora más que nunca, hay que recordar que no son juguetes y que merecen ser respetados y tratados con dignidad, en lugar de ser utilizados como obsequio. La educación implica enseñar, desde la infancia, a observar, comprender, respetar y amar a los animales.
La Declaración Universal de los Derechos de los Animales consta, además de 14 artículos, de un preámbulo donde se considera que todo animal posee derechos, que el desconocimiento y desprecio de dichos derechos han conducido y siguen conduciendo al hombre a cometer crímenes contra la naturaleza y contra los animales.
Desde IVeM nos gustaría recordar que la compasión y el respeto hacia todas las formas de vida no son solo ideales, sino compromisos que debemos adoptar. Cada acción cuenta y juntos podemos construir un mundo donde cada ser vivo tenga la dignidad y el bienestar que merece.