En perros y gatos, la estructura ósea de la boca se compone de dos huesos, el superior o ‘maxilar’ y el inferior o ‘mandíbula’. A su vez, se requiere de una gran fuerza para que con un traumatismo se produzca una fractura del hueso mandibular o maxilar.

Pero, ¿Qué son y cómo se producen estas fracturas? Las fracturas pueden variar en severidad, yendo desde incompletas (fisuras) hasta fracturas graves con múltiples fragmentos óseos. Del mismo modo, estos traumatismos maxilofaciales son muy comunes y tienen su origen en peleas con otros animales, caídas desde altura y accidentes de tráfico. Asimismo, perros de razas pequeñas con periodontitis avanzada son más propensos a fracturas patológicas por pérdida de hueso.
Los perros de razas pequeñas tienen los dientes más grandes en comparación con su cráneo que las razas de mayor tamaño. Por lo tanto, la pérdida de hueso horizontal y vertical que se produce en periodontitis crónica supone un alto riesgo de fractura mandibular para estas razas.
Esta fractura del hueso, debilitado por la periodontitis, puede producirse durante las extracciones dentales o en situaciones tan habituales como al bajarse del sofá o jugando. En estos momentos, la enfermedad periodontal es la enfermedad más frecuente en perros, ya que la padecen más del 80% de los que son mayores de 2 años.
Las complicaciones asociadas a la reparación de estas fracturas mediante tornillos y placas de osteosíntesis convencionales radican en las características especiales de estos huesos. Los dientes ocupan la mayor parte del hueso de la mandíbula y el canal mandibular aloja vasos y nervios que no deben ser dañados.
■ Combinación de radiografía intraoral y tomografía computarizada (TC), ya que detecta con mayor facilidad las fracturas múltiples que se suelen producir en los traumatismos maxilofaciales y que, a menudo, no son evidentes en la exploración.
■ Las radiografías de cráneo convencionales son de poca utilidad debido a la superposición de estructuras.

Entre los síntomas que alertan de una fractura encontramos dificultad para alimentarse, abrir o cerrar la boca, inflamación o dolor alrededor de la mandíbula, ausencia de dientes o fracturas dentales. En animales mayores que han sufrido un debilitamiento óseo, las fracturas se producen con mayor facilidad.
Si tu perro o gato ha sufrido un accidente o trauma grave, es importante que acudas a tu clínica veterinaria de confianza para una exploración. En IVEM somos un centro especializado en la prevención y tratamiento de patologías de la cavidad oral y contamos con un equipo humano cualificado y en formación constante. Profesionales con una responsabilidad hacia cada uno de sus pacientes evaluarán tu caso y sabrán recomendarte el mejor tratamiento. Estaremos encantados de recibirte si decides confiar en nosotros.