Las lesiones dentales son comunes, pero a menudo pasan desapercibidas, se descuidan o se subestiman sus consecuencias. No obstante, la mayoría de las fracturas dentales requieren tratamiento para prevenir el dolor. Ignorar el problema nunca es una buena opción, ya que el diente se volverá sensible y causará molestias al animal.
En el caso de los perros, sus dientes desempeñan un papel crucial en la masticación adecuada al comer. Las fracturas dentales en perros pueden ocurrir de diversas maneras, pero la causa principal suele ser traumatismos, la masticación de objetos duros o el juego con juguetes sólidos, como piedras.
Es fundamental recordar que los dientes son tejidos vivos y, por lo tanto, tienen riego sanguíneo e inervación. Cuando se produce una fractura complicada de corona, se expone la pulpa dental, lo que provoca dolor en el animal e incluso una infección bacteriana. Cuando la fractura de corona es no complicada se expone la dentina, por lo que el diente afectado se vuelve sensible al calor, al frío y a la presión.

En casos en los que la pulpa dental (nervio) está expuesta, las bacterias de la cavidad oral la colonizan infectando el tejido pulpar generando pulpitis y finalmente necrosis pulpar. Esta infección acaba afectando a la región periapical al diente, causando problemas más graves, afectando a estructuras ajenas al diente como son la cavidad nasal, ojos y hueso. Dado que las bacterias encuentran un refugio seguro en el conducto radicular, el sistema inmunológico del cuerpo no puede eliminar la infección, incluso con tratamiento antibiótico.
¿Cómo puedo saber si mi perro tiene un diente roto?
Algunos de los síntomas más comunes que solemos encontrar, son:
Es muy importante que estés atento al bienestar de tu perro y, si observas algún síntoma inusual, acudas a la clínica veterinaria.
¿Qué puedo hacer yo?
Lo primero que debes hacer es llevar a tu perro a la clínica veterinaria para su evaluación y tratamiento para evitar sensibilidad, dolor y posible infección. Además, debes tener en cuenta que estas fracturas pueden dañar o irritar la mucosa si presentan bordes afilados.
Se recomienda evitar la extracción de dientes fracturados siempre que sea posible. Para tomar la decisión más adecuada se debe realizar una correcta exploración del diente afectado y un estudio radiográfico del mismo para evaluar tanto las estructuras dentales como el periodonto. El tratamiento recomendado en el caso de una exposición pulpar es la pulpectomía total (endodoncia).

El tratamiento endodóntico implica la eliminación del tejido enfermo del interior del diente. Posteriormente, se limpia, desinfecta y rellena el conducto radicular para evitar futuras infecciones y filtraciones. En algunos casos, se puede considerar la colocación de una corona dental, ya sea de metal o del color del diente, según la extensión de la lesión y el estilo de vida del perro.

El objetivo principal de cualquier prótesis es proporcionar una mayor resistencia al desgaste mecánico, prevenir lesiones futuras y reducir el riesgo de contaminación bacteriana en el canal pulpar.